• Sesión de Continuidad – “Desarrollo Económico: ¿Dos visiones contrarias?”

     

    La notable expansión económica del Perú en los últimos años, así como la crisis en el escenario global, nos confronta con las visiones de desarrollo comúnmente aceptadas. ¿Es el enfoque economicista, como acumulación de riqueza, la fórmula para el desarrollo? ¿Puede existir una visión antropológica de desarrollo realmente integral que sea verdadera y permanente?, estas y otras interrogantes fueron planteadas en el marco de la décima segundo continuidad, llevada a cabo el pasado martes 11 octubre en el PAD.

    Miguel Alfonso Martínez-Echevarría y Ortega, profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales y Económicas de la Universidad de Navarra, repasó algunos conceptos a partir de encícicla “Caritas in Veritate”, publicada este año por el Sumo Pontífice Benedicto XVI.

    Durante su presentación, el profesor Martínez-Echavarría señaló que la actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales vista superficialmente desde una lógica mercantilista y cortoplacista. Por el contrario, esta lógica debe estar orientada hacia la consecución del “bien común”.

    “La doctrina social de la Iglesia sostiene que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y de reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o «después» de ella”. En ese sentido, precisó que el sector económico no es ni éticamente neutro ni inhumano o antisocial por naturaleza, sino una actividad del hombre y, precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente.

    Por lo demás, en todo ámbito social se hace necesaria la presencia de personas que promuevan el auténtico servicio al bien común. En este sentido, agregó que el desarrollo de una sociedad y la salida a la crisis que afecta a gran parte del mundo, es impensable sin hombres rectos, sin operadores económicos y agentes políticos que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común. “Se necesita tanto la preparación profesional como la coherencia moral”, sostuvo.

    Asimismo, señaló que cuando predomina la absolutización de la técnica (en sentido amplio: no sólo tecnología, sino también técnica económica, jurídica, etc.) se produce una confusión entre los fines y los medios, que el empresario considera como único criterio de acción el máximo beneficio en la producción; el político, la consolidación del poder; el científico, el resultado de sus descubrimientos. Así, bajo esta red de relaciones económicas, financieras y políticas persisten frecuentemente incomprensiones, malestar e injusticias que conllevan inminente a conflictos.

    Por ello, es importante conocer el sentido de la economía y sus fines, a partir de la condición de la persona, agregó el docente. La batalla no es solo intelectual, sino que tiene que estar basada también a partir de la razón y la fe, sostuvo. La sociedad de hoy en día se ha quedado dormida en un ciego y cómodo cortoplacismo, que atenta contra el desarrollo de las personas.

    La verdadera solución tiene que ver con el auténtico sentido empresarial de aportar y de servir a los demás. La verdadera oportunidad de negocios está en ver que necesitan los demás, reiteró. Citando a Aristóteles y analizando el verdadero significado de la palabra “economía” como “oikos-nomos”, pidió no olvidar que la economía está orientada a la vida dichosa, y solo se vive una vida dichosa, viviendo humanamente.


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Testimonios

“La maestría superó mis expectativas en 200%. Realmente recibí más de lo que esperaba. En el desarrollo profesional me ha hecho dar siempre un paso […]

Giselle Larco Gerente de Unidad de Negocios Vida MBA PT 2007