La ética, cada vez más urgente

    Fabiola Morales Castillo
    Cultura Organizacional y Emprendimiento Social
    Publicado en el diario Expreso el 03 de diciembre de 2017

    No es ya ninguna novedad que la conducta ética, con principios y valores, que conduce a hacer el bien y evitar el mal, es cada vez más escasa en algunas élites, tanto políticas como empresariales que, en determinado momento, parecen haberse coludido para ostentar el poder a costa de manipuladores especializados, las unas, y hacer negocios millonarios a corto plazo, las otras.

    Las campañas políticas dirigidas por asesores brasileños marcaron un estilo novedoso y significativamente atrayente para la gran masa popular de peruanos, tan parecidas a sus telenovelas que también rompieron moldes. La recurrencia al drama, al gesto, a la pose actoral y a los personajes de la farándula, tan probado y comprobado en países como en la India, para ganar elecciones y que hasta se han recogido en varios reportajes de la BBC-TV de Londres.

    Más que marketing político, lo que hacían los publicistas brasileños eran montajes de telenovela adaptando el viejo concepto del “interés humano” del niño de la calle, la madre abandonada, el viejo desarrapado o el trabajador desempleado, para convencer a los más distraídos y emotivos de las distintos niveles económicos y sociales, para empeñar su voto a favor del candidato que terminó siendo una “pareja presidencial” y de la alcaldesa del “No” que jamás pensó ganar el sillón municipal, pero que acabó calentándolo.

    Mientras captábamos todas estas escenas, nos preguntábamos, sin duda, por la fuente del dinero para estas “inversiones mediáticas millonarias” en: carteles, spots de radio, TV, cine, internet y todo lo que hubiera al alcance. Más aún, la gran mayoría sentimos indignación, cuando candidatos que flameaban la bandera de la “pobreza”, tiraban así los billetes que, al fin y al cabo, como ahora sabemos, no era más que parte de un negociado de la construcción que los peruanos venimos pagando y, tal vez, lo hagamos por muchos años, si no se corrige.

    Esta semana, en que recién la Fiscalía parece animarse a abrir la “olla de grillos”        hay que estar atentos, porque es el momento en que los verdaderos culpables echan manos de maniobras que sólo se justifican frente a su conciencia, para lavarse las manos y procurar que la soga se corte por el lado más débil.

    Las élites empresariales y políticas, en este país, no pueden llegar a estos extremos que creíamos haber superado al inicio de este siglo, la formación ética de los universitarios es urgente. Muchos se atreven a decir que la ética no es negocio, pero hechos, como los que suceden actualmente, nos demuestran todo lo contrario. Sin ética no hay negocios, ni hay política que valga la pena, porque el bien común siempre será más grande que los intereses particulares.

     

    No hay comentarios

    Deja un comentario

    Tu email no será publicado. Todos los campos con (*) son obligatorios.

Volver

Testimonios

“Cuando tuve que decidir en qué Universidad estudiar mi MBA, recurrí a algunos amigos para que me aconsejen y compartan conmigo su experiencia de haber […]

Florian Ramírez Gerente de Ventas MBA PT 2009