El calor que su tablero no mide: cadena de frío y Supply Chain en el Perú ante El Niño 2026-2027
Fernando Pérez Lizano — Director Académico Adjunto y Director del Programa Internacional de Inteligencia Artificial, PAD – Escuela de Dirección (Universidad de Piura)
Frente al fenómeno, la respuesta no son metros cúbicos de cámara, sino una decisión de gobierno. Y el reloj corre hasta setiembre.
Cada vez que se acerca un evento de El Niño, la primera decisión que escucho en un directorio peruano es la misma: alquilar más cámara frigorífica. Es comprensible —ante la incertidumbre, uno quiere más capacidad— y es casi siempre la decisión equivocada. El Comunicado Oficial N.° 13 del ENFEN, del 17 de julio, ya no describe un evento “débil, posible moderado”: proyecta magnitud fuerte, no descarta la extraordinaria hacia fin de año y anticipa temperaturas muy por encima de lo normal en toda la costa (ENFEN, 2026). La pregunta de un directorio no debería ser cuántos metros cúbicos sumar, sino una más incómoda: ¿qué estamos midiendo, y qué hemos decidido de antemano? Este artículo trata de esa confusión —y del costo de despejarla cuando el huaico ya cortó la carretera.
Del clima al riesgo de cadena: la precisión que el directorio no puede errar
Conviene empezar por una distinción que el lenguaje popular borra. Coexisten dos fenómenos: El Niño costero, frente a nuestras costas (región Niño 1+2), y El Niño del Pacífico central (región Niño 3.4), la señal global. El Comunicado N.° 13 proyecta que el primero continúe de magnitud fuerte y que el segundo alcance magnitud muy fuerte entre noviembre y diciembre de 2026, con un evento que podría extenderse hasta abril de 2027 (ENFEN, 2026).
Pero la precisión decisiva es otra, y casi nadie la hace: cuando el ENFEN dice “fuerte”, se refiere al índice de temperatura del mar, no a un pronóstico de lluvias. Y ese calor ya se siente: según el SENAMHI, durante el invierno de 2026 las temperaturas del aire en la costa norte y central superan lo normal en al menos 2 °C en promedio, con picos de hasta 5 °C (SENAMHI, 2026). Confundir temperatura con lluvia distorsiona toda la evaluación de riesgo: el directorio que lee “fuerte” y de inmediato piensa “inundaciones como las de 2017” se prepara para el riesgo equivocado.
Reencuadrado así, El Niño deja de ser un asunto del clima y vuelve a ser un problema de gestión de riesgo de la cadena de suministro. Yossi Sheffi distingue dos respuestas que no hay que confundir: la robustez —levantar muros más altos, sumar capacidad— y la resiliencia —reconfigurarse cuando el muro cede— (Sheffi, 2015). Comprar más cámara es robustez; frente a un evento que corta a la vez caminos y energía, la robustez sola es cara e insuficiente. No se trata de acertar el pronóstico —el ENFEN lo publica y lo actualiza gratis—, sino de decidir de antemano qué hacer con él.
El vector subestimado: calor, precio relativo y asimetría
El 2023 dejó una factura macro real en el agro y en la pesca. Pero para un directorio la lección de fondo es más incómoda. A nivel de resultado, el arándano peruano ganó más, no menos: en la campaña 2023-2024 el volumen retrocedió cerca de 23 % y, sin embargo, el valor creció alrededor de 29 %, porque el precio se disparó ante una oferta escasa (Fresh Fruit, 2024).
La implicancia es contraintuitiva y estratégica: un evento climático global no es, para el exportador, un shock de volumen; es un shock de precio relativo. La producción cae para todos —México, Chile, el propio Perú— y el precio compensa. Por eso el riesgo no vive en el clima: vive en la asimetría. Lo que puede quebrar a una empresa no es que el fenómeno la golpee, sino que la golpee a ella y no a su competidor: que su fruta llegue tarde mientras la del otro ya está en góndola. Nombrar bien el riesgo —asimetría, no clima— cambia lo que el directorio debe proteger.
Y la asimetría corta en dos sentidos. Si el fenómeno puede quebrar al que llega tarde, también premia al que llega: con oferta escasa y precios altos, el exportador que sostiene el flujo no solo se defiende, gana posición mientras su competidor tropieza. Para un directorio bien posicionado, El Niño no es solo una amenaza que sobrevivir: puede ser la campaña en que se toma participación de mercado. Es una lectura incómoda —nadie quiere hablar de ventaja frente a una emergencia—, pero separa al que solo se protege del que además avanza.
De ahí el segundo aprendizaje. El vector que casi nadie tenía en el tablero no fue la lluvia, sino el calor: las temperaturas elevadas reducen la floración y el cuajado, y el daño a la campaña no se decide en el verano, se incuba en el invierno. El ENFEN proyecta hoy, precisamente, temperaturas muy por encima de lo normal para estos meses (ENFEN, 2026). Cuando el propio gremio del arándano, ProArándanos, publicó para la campaña 2026-2027 solo una estimación de las primeras diez semanas en lugar de la temporada completa —por la inestabilidad climática—, dijo, sin decirlo, algo que ningún comunicado dice (FreshPlaza, 2026).
La cadena de frío: dónde se rompe primero
La demanda de frío sube por dos vías que conviene no mezclar. La primera es el calor —la materia prima llega más caliente y los equipos trabajan más—: un problema de energía, y continuo. La segunda es el corte de vía —el producto no sale y hay que guardarlo—: un problema de espacio, y súbito.
Lo peligroso es que se combinan: el calor acorta los días de vida útil justo cuando el camino cortado exige más días de espera, y el directivo tiene menos margen cuando más lo necesita. Confundir las dos vías cuesta caro. Comprar cámara para cubrirse del calor no cubre nada —falta potencia, no espacio—; y reforzar la potencia no cubre el corte —cuando llegue el huaico, no habrá dónde poner el producto—.
De ahí una conclusión que incomoda a más de un plan de contingencia: una cámara llena sin ruta de salida verificada no es resiliencia; es pérdida, con costo de energía encima. El cuello de botella real no es la cámara, sino los puntos de conexión eléctrica y el respaldo de generación: un contenedor refrigerado sin enchufe es una caja. Por eso el capital privado lleva tiempo posicionando el frío en origen.
Referente: frío en origen, no en el puerto En julio de 2025 Maersk inauguró en Olmos (Lambayeque) un centro de empaque y cadena de frío de 17 500 m², con cinco muelles, 420 espacios para contenedores y 210 puntos de conexión eléctrica para equipos refrigerados (Redagrícola, 2025). La cifra que importa no son los metros cuadrados, sino los 210 puntos de conexión: acercar el frío al campo, con energía asegurada, acorta el tramo en que la fruta viaja caliente y expuesta al corte de la Panamericana. Es la respuesta a un problema que no se resuelve con más cámara. |
Cuatro exposiciones, cuatro puntos de quiebre
Cuatro sectores peruanos comparten el mismo talón de Aquiles —una cadena de frío o un calendario biológico expuesto a la vez al calor y al corte de vía—, pero cada uno se rompe en un punto distinto.
En agroindustria la exposición es doble: el calor ataca la floración en el campo —arándano, palta, mango y uva de la costa norte— y, aguas abajo, el corte de la Panamericana bloquea la salida en plena ventana de exportación. Esa ventana, de agosto a noviembre, define cerca del 60 % del año comercial y no se puede mover; y ahí reaparece la asimetría: si la cosecha se corre, el precio lo pone el competidor que sí llegó a tiempo (Redagrícola, 2026).
En ganadería conviven el estrés térmico sobre la lechería intensiva de la costa y el aislamiento de las cuencas serranas. La lección de 2017 es nítida: Cajamarca perdió alrededor de S/ 3 millones en ventas no por falta de agua en los establos, sino porque las vías cortadas impidieron acopiar la leche (Actualidad Ganadera, 2026). El frío aquí es el tanque de leche; la ruta, su única salida.
En farma el eslabón es normativo y no admite desviaciones: las vacunas y los biológicos exigen entre 2 °C y 8 °C de la fábrica al paciente (MINSA, 2026). Es el caso puro de la tesis anterior: la cadena se rompe en el punto de conexión y en el último tramo hacia el establecimiento aislado, no en el almacén.
En pesca el golpe es a la materia prima misma. El agua cálida repliega a la anchoveta hacia el litoral y a mayor profundidad (ENFEN, 2026) y eleva la proporción de juveniles. Para 2026 la cuota de la primera temporada norte-centro se fijó en torno a 1,9 millones de toneladas, la más baja en diez años (Infobae, 2026); en años de El Niño costero la captura mediana ha caído 48 % en la primera temporada y 67 % en la segunda (IPE, 2026). Aquí no hay cámara que valga: sin biomasa, no hay eslabón que gestionar.
Pero hay una diferencia de clase decisiva. En agroindustria, ganadería y farma el problema es de gestión: existe una cadena de frío y una ruta que pueden reconfigurarse, y la ventaja está en haberlo decidido antes. En pesca no hay eslabón que reconfigurar —si la biomasa no está, no está—; ese riesgo se administra antes, con diversificación y cobertura, no durante, con logística. Aplicar la herramienta de una clase a la otra es el error más caro y menos visible.
Sector | Vector dominante | Dónde se rompe la cadena | Ancla verificable |
Agroindustria | Calor en floración y corte de la vía en plena ventana de exportación | En el campo (menor cuajado) y aguas abajo (Panamericana bloqueada) | Ventana ago.–nov. ≈ 60 % del año comercial (Redagrícola, 2026) |
Ganadero (lechería) | Estrés térmico en establo y aislamiento de cuencas serranas | En el acopio y la ruta: la leche no llega a la planta | ~ S/ 3 M en ventas perdidas por vías cortadas, Cajamarca 2017 (Actualidad Ganadera, 2026) |
Farma | Energía continua y último tramo hacia el establecimiento aislado | En el punto de conexión eléctrica, no en el almacén | Vacunas y biológicos: 2 °C–8 °C de fábrica a paciente (MINSA, 2026) |
Pesca | Agua cálida: la anchoveta se repliega y profundiza | En la materia prima misma: sin biomasa no hay eslabón | Cuota 2026 ~ 1,9 M t, mínimo en 10 años (Infobae, 2026); captura −48 % / −67 % en años de FEN (IPE, 2026) |
Los errores de manual del directorio
Cinco errores se repiten con la regularidad de un guion, y todos nacen del mismo diagnóstico equivocado. El primero es responder subiendo el inventario de todo: consume caja cuando el fenómeno ya la presiona por el lado de los ingresos, y se paga dos veces. El segundo es recalibrar el volumen en lugar de la posición: importa más dónde está el inventario que cuánto hay, y moverlo al sur de los puntos de corte antes de que se corten vale más que acumularlo. El tercero es segmentar por rotación y no por criticidad: lo que para una planta y lo que más se vende son listas distintas, y casi todos los sistemas optimizan la segunda. El cuarto es confundir potencia con espacio: comprar cámara cuando lo que falta es energía. Y el quinto, el más silencioso, da título a estas páginas: medir lluvia y no temperatura. El indicador que hoy importa no es el milímetro de lluvia de enero, sino las horas acumuladas por encima del umbral de estrés térmico del cultivo durante la ventana de floración; el ENFEN ya publica las anomalías de temperatura del aire que alimentan ese cálculo (ENFEN, 2026). Si el tablero registra precipitación pero no ese acumulado de calor, la empresa está ciega frente al vector que más daño hará este año.
Hoja de ruta: disparadores decididos hoy
La ventana es concreta. El ENFEN actualiza su diagnóstico con regularidad —el próximo comunicado es el 14 de agosto— y la temporada de lluvias, que el propio ENFEN sitúa entre setiembre y abril, ya se aproxima (ENFEN, 2026). El directorio tiene semanas, no meses. Tres decisiones ordenan el resto.
Primero, disparadores predefinidos: qué comunicado del ENFEN activa qué acción y quién la autoriza sin convocar a sesión. Si cada movimiento exige reunir al directorio, la decisión llega tarde por diseño. Segundo, reposicionar antes del corte: mover el inventario crítico al sur de los puntos de falla de la Panamericana Norte mientras las vías siguen abiertas, y verificar —no suponer— una ruta alterna. Tercero, energía antes que cámara: auditar los puntos de conexión eléctrica y el respaldo de generación, porque el frío sin electricidad es una promesa vacía.
Ninguna de estas tres decisiones es un pronóstico: son decisiones de gobierno que convierten un pronóstico público y gratuito en ventaja —y, para el que está bien posicionado, en posición ganada mientras la competencia todavía reacciona—. La diferencia entre la empresa que avanza y la que apenas sobrevive no estará en quién predijo mejor, sino en quién había decidido de antemano qué hacer.
Síntesis y preguntas para el directorio
Para un directorio, El Niño de 2026-2027 no es solo un problema meteorológico: es una prueba de la calidad de sus decisiones anticipadas. El vector que este año más subestima el tablero es el calor, no la lluvia. La cadena de frío se quiebra en la energía y en la ruta mucho antes que en el espacio. Y el riesgo de fondo vive en la asimetría: la misma que puede dejar a una empresa fuera de mercado es la que, para la que decidió a tiempo, se vuelve ventaja. Por eso la respuesta no es acumular más cámara —robustez—, sino construir resiliencia: la capacidad, resuelta hoy, de reconfigurar cuando el camino se corte y de avanzar mientras otros reaccionan. Tres preguntas para la próxima sesión:
1. ¿Qué comunicado del ENFEN dispara qué acción en esta empresa, y quién la autoriza sin convocar a sesión de directorio?
2. Si la Panamericana Norte se corta siete días, ¿qué se salva primero y quién ya lo decidió?
3. Nuestro tablero de riesgo, ¿mide temperatura o solo mide lluvia? ¿Quién está calculando hoy las horas por encima del umbral de estrés térmico en la ventana de floración —y comparándolas con el promedio histórico— en lugar de esperar la lluvia de enero?
Nota del autor
En más de una sala de directorio he visto la misma tentación: responder a la incertidumbre con más activos. Es comprensible —ante lo que no se controla, uno quiere más capacidad—, pero rara vez es la respuesta. La verdadera disciplina no está en comprar más frío, sino en haber diagnosticado bien dónde se rompe la cadena.
Referencias
Actualidad Ganadera. (2026, 22 de mayo). El Niño que viene: ni “súper” ni inofensivo. https://actualidadganadera.com/el-nino-que-viene-ni-super-ni-inofensivo/
ENFEN — Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño. (2026, 17 de julio). Comunicado Oficial ENFEN N.° 13-2026. https://enfen.imarpe.gob.pe/comunicados/
Fresh Fruit. (2024, 3 de noviembre). El volumen del arándano se ha recuperado, pero el ajuste a la baja en el precio podría evitar un gran año. https://freshfruit.pe/2024/11/03/el-volumen-del-arandano-se-ha-recuperado-pero-el-ajuste-a-la-baja-en-el-precio-podria-evitar-un-gran-ano/
FreshPlaza. (2026, 9 de junio). La campaña peruana de arándano arranca con una previsión de 56 millones de kilos en diez semanas. https://www.freshplaza.es/latin-america/article/9845547/
Infobae. (2026, 11 de junio). Anchoveta: PRODUCE vuelve a suspender la temporada de pesca Norte-Centro 2026 con solo el 25 % de cuota por exceso de juveniles. https://www.infobae.com/peru/2026/06/11/anchoveta-produce-vuelve-a-suspender-la-temporada-de-pesca-norte-centro-2026-con-solo-el-25-de-cuota-por-exceso-de-juveniles/
Instituto Peruano de Economía. (2026, 24 de marzo). Captura de anchoveta se redujo 57 % por ocurrencia de El Niño costero. https://ipe.org.pe/captura-de-anchoveta-se-redujo-57-por-ocurrencia-de-el-nino-costero/
Ministerio de Salud. (2026). Más de 8 000 establecimientos de salud fortalecen la cadena de frío y garantizan vacunas seguras para millones de peruanos. https://www.gob.pe/institucion/minsa/noticias/1354955-mas-de-8-000-establecimientos-de-salud-fortalecen-la-cadena-de-frio-y-garantizan-vacunas-seguras-para-millones-de-peruanos
Redagrícola. (2025, 23 de julio). Maersk inaugura centro logístico en Olmos ante el potencial agroexportador de la zona. https://redagricola.com/maersk-inaugura-centro-logistico-en-olmos-ante-el-potencial-agroexportador-de-la-zona/
Redagrícola. (2026, 5 de junio). Arándano peruano 2026: trimestre de transición anticipa el verdadero debate. https://redagricola.com/arandano-peruano-2026-trimestre-de-transicion-anticipa-el-verdadero-debate/
Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú [SENAMHI]. (2026). Informe Técnico N.° 54-2026. https://www.senamhi.gob.pe/?p=fenomeno-el-nino
Sheffi, Y. (2015). The power of resilience: How the best companies manage the unexpected. MIT Press.
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